En la actualidad son muchos los libros, artículos y posts que se escriben sobre las redes sociales. Por tanto, escribir sobre esta cuestión no parece, a priori, original. Sin embargo lo hago porque voy a atreverme a hablar de las redes sociales desde otra perspectiva. Desde la perspectiva de su gran capacidad para hacernos perder el tiempo y desenfocarnos de nuestros objetivos. Suena fuerte, ¿verdad?.  (más…)

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Cada día, son muchas las personas que se plantean conseguir determinados objetivos, realizar distintas tareas, cumplir con promesas y agendas variadas y, en definitiva, afrontar sus propios desafíos. Sin embargo, cada día son también muchas las personas que no cumplen con sus propósitos, no hacen lo que dicen que van a hacer y, en consecuencia, no avanzan tanto como quisieran. ¿Te suena?.

En realidad, son varios los motivos fundamentales que, en mi opinión, provocan esta situación:

  • Muchas personas no tienen el objetivo claramente definido, no saben lo que quieren conseguir realmente. Como no saben adónde van, jamás podrán llegar a su destino.
  • Por otra parte, conseguir muchas de las cosas que la gente se plantea cuesta esfuerzo. Es más, son precisamente las cosas más importantes las que más esfuerzo cuestan. Obligan a salir de la zona de confort y eso provoca resistencias y que se deje todo “para otro día”. Es decir, no se asume el suficiente compromiso con el objetivo.
  • Las personas que no consiguen resultados se caracterizan, en muchos casos, por decir que van a hacer determinadas cosas, que van a actuar y después no hacen lo que dicen. Son poco consecuentes y palabras y acciones se encuentran muy alejadas.
  • Los hábitos incorrectos o la falta de ellos provocan funcionamientos “a impulsos” que no garantizan un avance adecuado hacia las metas. La constancia es una de las claves del éxito y no está presente en un gran número de personas.

Y, ¿por qué pasa esto?. ¿Es que no son realmente motivadores los objetivos que, a veces, nos planteamos?. Pudiera ser. Pero también puede ser que necesitemos ayuda. No pasa nada por necesitar ayuda. Esta nos impulsará a crecer. Es posible que únicamente necesitemos un seguimiento de nuestros avances que nos “obligue” a tener que responder ante alguien de nuestras acciones. Los seres humanos somos así. (más…)

Entramos ya en fechas en las que las vacaciones y el descanso empiezan a tomar cuerpo para la gran mayoría de nosotros. Los mensajes de “Out of Office” en el correo electrónico, las llamadas a empresas en las que te dicen que la persona a la que buscas “está de vacaciones” o los contestadores automáticos en los teléfonos móviles son elementos habituales durante los meses de julio, agosto y buena parte de septiembre.

Es tiempo de descanso y diversión. Es tiempo de recargar pilas para entrar con fuerza en el nuevo curso. Sin embargo, probablemente estés de acuerdo conmigo en que el verano es también un tiempo ideal para hacer balance de lo realizado y plantear lo que quieres que sea la última parte del año. Es también un buen momento para dedicar algo de tu tiempo a tu desarrollo, haciendo esas cosas que muchas veces no haces a lo largo del año por falta precisamente de eso, de tiempo. (más…)

En el post anterior sobre gestión del tiempo hablábamos de dos elementos claves en la gestión eficaz del tiempo: la priorización y la no postergación. Distinguir entre lo importante y lo urgente y desarrollar el hábito de ¡actuar ya! son dos de las cuestiones que mayores beneficios pueden reportarnos en nuestros negocios. Lo aprendido hasta ahora nos sirve para decidir qué hacer y cuando hacerlo. Y es un tema básico puesto que, cada día, entra “en nuestra bandeja e entrada” un número considerable de cosas que hacer.

Sin embargo, priorizar es solo uno de los pilares de la gestión del tiempo. Ser eficaces en el aprovechamiento de nuestro tiempo implica el dominio de otra serie de elementos. Es precisamente este el objeto el presente post. (más…)

“Tienes que ser capaz de construir tu cesta con los mimbres de que dispones”

En muchas ocasiones, cuando cualquiera de nosotros se enfrenta a un problema o a una situación que resolver, nos empeñamos en buscar opciones que no siempre dependen de nosotros y en las que poco o nada podemos influir.

Esto se traduce en un sentimiento de frustración que se instala dentro de nosotros y nos bloquea limitando nuestra capacidad resolutiva. A todos nos gustaría tener los medios para resolver cualquier problema, contar con la varita mágica que hiciera posible salir con éxito de cualquier situación. Sin embargo, lo cierto es que contamos con los recursos que contamos, ni más ni menos. Y lo cierto es también que hay situaciones y problemas de difícil solución aun contando con multitud de recursos. En definitiva, no podemos con todo y esto tenemos que asumirlo.

Sea cual sea la situación a la que te enfrentes te recomiendo que apliques la Ley del Mimbre. Recuerda: “Tienes que ser capaz de construir tu cesta con los mimbres de que dispones”. (más…)

Los resultados que obtenemos en los distintos proyectos que nos planteamos y emprendemos, tanto a nivel personal como profesional, dependen siempre de lo bien o mal que funcione la combinación de los siguientes tres elementos: Saber, Querer, Poder. Esto es lo que yo denomino “la trilogía del éxito”.

Lo que consigues va en función de lo que sabes y dominas tus asuntos, de lo que puedes en base a tus capacidades, habilidades y recursos y de lo que quieres conseguir en cada momento. Es decir, de lo motivado que te encuentras hacia tu objetivo. (más…)

 

Retrasar la acción es uno de los frenos para el desarrollo

“No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Nuevamente, un sabio refrán nos ofrece un consejo que tiene un impacto notable sobre lo que conseguimos y sobre lo que llegaremos a ser, hacer y tener.

Postergar, retrasar o aplazar las cosas que sabemos que tenemos que hacer es, probablemente, uno de los mayores frenos que tenemos en nuestro desarrollo y en la consecución de nuestros objetivos. (más…)