FELIZ 2013

Ahora sí que llega el final del año 2012. Un año marcado, sin duda, por un entorno difícil que, en muchos casos, ha puesto en jaque principios, valores y creencias que estaban instaladas en nosotros y en nuestra sociedad desde hace ya mucho tiempo. Un año en el que incluso se ha producido un “fin del mundo”, el 21 de diciembre, según la profecía maya.

Son tiempos de tormenta. Es tiempo de un largo invierno al estilo del mundo de “Juego de Tronos”, donde las estaciones tienen una duración impredecible. Esa es la clave. ¿Cuánto durará este duro invierno en el que nos encontramos?. Esta pregunta es ya muy repetitiva. Lo cierto es que dure lo que dure, como no parece que nadie pueda responderla con fiabilidad, nos toca adaptarnos a la incertidumbre. Adaptarnos al cambio permanente. (más…)

La actitud que tenemos ante las situaciones es decisión  nuestra

La actitud que tenemos ante las situaciones es decisión nuestra

Historia basada en hechos reales.

Como cada año por estas fechas, hace unos días me fui de compras navideñas con uno de mis hijos a una de esas tiendas de juguetes por las que, sin duda, pasan Papá Noel y los Reyes Magos a adquirir los juguetes que luego dejan en millones de hogares. Por cierto, estaba totalmente abarrotada y ya no cabía ni un alfiler. El nivel de ruido era tremendo y se palpaba agobio y estrés en el ambiente. Una maravilla.

Nos atendió un “chaval joven” que no superaría los veinte años. Adrián se llamaba. Le pedimos información sobre modelos de coches teledirigidos de esos que van con gasolina y con los que pasas más tiempo “en boxes” que andando. Desde el principio, la atención de Adrián fue exquisita: un saludo afectuoso, mirada directa a los ojos, sonrisa dibujada en la cara y, lo que más me llamó la atención, entusiasmo y vocación de servicio.

No le preguntábamos y él nos informaba. Nos hizo demostraciones de funcionamiento. Nos contaba “lo que no viene en las instrucciones”. Incluso, una vez que nos había dado un extenso curso de mecánica, ameno y desinteresado, nos preguntó si necesitábamos todavía alguna información adicional. Y esto con la misma sonrisa y el mismo entusiasmo durante toda la conversación.

Por supuesto, cuando ya decidimos comprar el coche, nos ofreció su ayuda si teníamos algún problema al utilizarlo. “Yo estoy aquí para que ustedes disfruten del coche”, fueron sus palabras. (más…)

El Corte Inglés ya ha puesto las luces de los adornos navideños. Señal inequívoca aquí en España de que el año se está acabando. A mí, tradicionalmente, este es un tema que he de reconocer que me suele causar cierto desasosiego. “Tantas cosas todavía por hacer y me estoy quedando ya sin tiempo”.  Como hacía cuando estaba estudiando, es época de exámenes y ya no hay excusa: hay que estudiar y echar el resto.

Los últimos dos meses del año se convierten en una especie de montaña rusa en la que intentas solucionar lo que, probablemente, podrías haber solucionado ya hace meses si hubieras funcionado con rigurosidad en la planificación. Y a veces pienso: “no te esfuerces tanto, si ya está todo el pescado vendido. Lo que no hayas hecho ya no lo vas a hacer ahora”. Pero sigo adelante. (más…)

En la actualidad son muchos los libros, artículos y posts que se escriben sobre las redes sociales. Por tanto, escribir sobre esta cuestión no parece, a priori, original. Sin embargo lo hago porque voy a atreverme a hablar de las redes sociales desde otra perspectiva. Desde la perspectiva de su gran capacidad para hacernos perder el tiempo y desenfocarnos de nuestros objetivos. Suena fuerte, ¿verdad?.  (más…)

Hace no mucho tiempo, realizaba una consulta en las redes sociales en la que solicitaba que, quien lo deseara, identificara la palabra con la que primero asociaba el término coaching. La verdad es que la participación en el sondeo fue muy aceptable, por lo que, en primer lugar muestro mi agradecimiento a los que intervinieron.

Ahí van las palabras mencionadas: (más…)

Cuando constituí mi primera empresa, allá por el año 1995, pensaba que tenía ya todos los ingredientes necesarios para triunfar en el apasionante mundo de los negocios. Había terminado cinco años antes la licenciatura en Ciencias Económicas y Empresariales, finalicé  un MBA en una escuela de negocios que me había enseñado los pormenores de la gestión de las empresas desde un punto de vista directivo y había trabajado por cuenta ajena durante cinco años. Además en el mismo ámbito de la consultoría al que ahora me iba a dedicar, lo que me había dado una experiencia profesional bastante considerable.

Con una pequeña aportación de capital, me asocié con un compañero de trabajo de mi antigua empresa, abogado, nos fuimos e iniciamos nuestra andadura emprendedora. Consultores y asesores estratégicos especializados en el sector asegurador nada más y nada menos. Y eso que teníamos veintinueve añitos.

Alquilamos una pequeña oficina, contratamos un par de líneas de teléfono, nos compramos un par de elegantes trajes oscuros y comenzamos a hacer visitas a potenciales clientes. Algunos de éstos eran ya viejos conocidos de nuestra andadura profesional anterior, por lo que conseguíamos las entrevistas con los responsables indicados sin demasiado problema.

Sin embargo, lo cierto es que los contratos no llegaban con la rapidez que nuestro Plan de Negocio había estimado. Es más, llegaban muchísimo más lentamente. Algún curso de formación aislado por ahí, un proyecto de consultoría de organización de algún departamento por allá, el diseño de un sistema de retribución comercial por otro lado, pero poco más. Nos preguntábamos que podía estar fallando. Si los ingredientes estaban, ¿cuál era el problema?. ¿Serían, quizás, los clientes o el mercado que no sabían valorar las capacidades de dos grandes profesionales?. (más…)

Cada día, son muchas las personas que se plantean conseguir determinados objetivos, realizar distintas tareas, cumplir con promesas y agendas variadas y, en definitiva, afrontar sus propios desafíos. Sin embargo, cada día son también muchas las personas que no cumplen con sus propósitos, no hacen lo que dicen que van a hacer y, en consecuencia, no avanzan tanto como quisieran. ¿Te suena?.

En realidad, son varios los motivos fundamentales que, en mi opinión, provocan esta situación:

  • Muchas personas no tienen el objetivo claramente definido, no saben lo que quieren conseguir realmente. Como no saben adónde van, jamás podrán llegar a su destino.
  • Por otra parte, conseguir muchas de las cosas que la gente se plantea cuesta esfuerzo. Es más, son precisamente las cosas más importantes las que más esfuerzo cuestan. Obligan a salir de la zona de confort y eso provoca resistencias y que se deje todo “para otro día”. Es decir, no se asume el suficiente compromiso con el objetivo.
  • Las personas que no consiguen resultados se caracterizan, en muchos casos, por decir que van a hacer determinadas cosas, que van a actuar y después no hacen lo que dicen. Son poco consecuentes y palabras y acciones se encuentran muy alejadas.
  • Los hábitos incorrectos o la falta de ellos provocan funcionamientos “a impulsos” que no garantizan un avance adecuado hacia las metas. La constancia es una de las claves del éxito y no está presente en un gran número de personas.

Y, ¿por qué pasa esto?. ¿Es que no son realmente motivadores los objetivos que, a veces, nos planteamos?. Pudiera ser. Pero también puede ser que necesitemos ayuda. No pasa nada por necesitar ayuda. Esta nos impulsará a crecer. Es posible que únicamente necesitemos un seguimiento de nuestros avances que nos “obligue” a tener que responder ante alguien de nuestras acciones. Los seres humanos somos así. (más…)