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¡Lo que te perdiste!.  No te preocupes, todavía lo puedes disfrutar. No sé si fuiste o no al Evento “Now, a place for possibilities” que se celebró el pasado sábado en Madrid pero si no pudiste asistir, te perdiste algo grande.

Y no porque yo tuviera una ponencia en este acto, que también, sino porque “Now, a place for possibilities” es una de esas acciones que, sin duda, dejan su impronta en el apasionante camino de cambiar el mundo para hacer de nuestro entorno un escenario más feliz.

Una vez que terminó el evento y, tras asistir desde el principio hasta el final, quiero compartir contigo mi opinión sobre el mismo. Solo una palabra: INSPIRADOR. (más…)

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FELIZ 2013

Ahora sí que llega el final del año 2012. Un año marcado, sin duda, por un entorno difícil que, en muchos casos, ha puesto en jaque principios, valores y creencias que estaban instaladas en nosotros y en nuestra sociedad desde hace ya mucho tiempo. Un año en el que incluso se ha producido un “fin del mundo”, el 21 de diciembre, según la profecía maya.

Son tiempos de tormenta. Es tiempo de un largo invierno al estilo del mundo de “Juego de Tronos”, donde las estaciones tienen una duración impredecible. Esa es la clave. ¿Cuánto durará este duro invierno en el que nos encontramos?. Esta pregunta es ya muy repetitiva. Lo cierto es que dure lo que dure, como no parece que nadie pueda responderla con fiabilidad, nos toca adaptarnos a la incertidumbre. Adaptarnos al cambio permanente. (más…)

El Corte Inglés ya ha puesto las luces de los adornos navideños. Señal inequívoca aquí en España de que el año se está acabando. A mí, tradicionalmente, este es un tema que he de reconocer que me suele causar cierto desasosiego. “Tantas cosas todavía por hacer y me estoy quedando ya sin tiempo”.  Como hacía cuando estaba estudiando, es época de exámenes y ya no hay excusa: hay que estudiar y echar el resto.

Los últimos dos meses del año se convierten en una especie de montaña rusa en la que intentas solucionar lo que, probablemente, podrías haber solucionado ya hace meses si hubieras funcionado con rigurosidad en la planificación. Y a veces pienso: “no te esfuerces tanto, si ya está todo el pescado vendido. Lo que no hayas hecho ya no lo vas a hacer ahora”. Pero sigo adelante. (más…)

Cada día, son muchas las personas que se plantean conseguir determinados objetivos, realizar distintas tareas, cumplir con promesas y agendas variadas y, en definitiva, afrontar sus propios desafíos. Sin embargo, cada día son también muchas las personas que no cumplen con sus propósitos, no hacen lo que dicen que van a hacer y, en consecuencia, no avanzan tanto como quisieran. ¿Te suena?.

En realidad, son varios los motivos fundamentales que, en mi opinión, provocan esta situación:

  • Muchas personas no tienen el objetivo claramente definido, no saben lo que quieren conseguir realmente. Como no saben adónde van, jamás podrán llegar a su destino.
  • Por otra parte, conseguir muchas de las cosas que la gente se plantea cuesta esfuerzo. Es más, son precisamente las cosas más importantes las que más esfuerzo cuestan. Obligan a salir de la zona de confort y eso provoca resistencias y que se deje todo “para otro día”. Es decir, no se asume el suficiente compromiso con el objetivo.
  • Las personas que no consiguen resultados se caracterizan, en muchos casos, por decir que van a hacer determinadas cosas, que van a actuar y después no hacen lo que dicen. Son poco consecuentes y palabras y acciones se encuentran muy alejadas.
  • Los hábitos incorrectos o la falta de ellos provocan funcionamientos “a impulsos” que no garantizan un avance adecuado hacia las metas. La constancia es una de las claves del éxito y no está presente en un gran número de personas.

Y, ¿por qué pasa esto?. ¿Es que no son realmente motivadores los objetivos que, a veces, nos planteamos?. Pudiera ser. Pero también puede ser que necesitemos ayuda. No pasa nada por necesitar ayuda. Esta nos impulsará a crecer. Es posible que únicamente necesitemos un seguimiento de nuestros avances que nos “obligue” a tener que responder ante alguien de nuestras acciones. Los seres humanos somos así. (más…)

Las personas tenemos importantes sistemas internos que nos avisan y nos protegen en cada momento de nuestras vidas. Tenemos un ángel de la guarda en nuestro interior. Nuestro cuerpo y nuestra mente nos lanzan mensajes continuamente indicándonos si todo está bien o, por el contrario, hay algo que cambiar. La ley de causa – efecto siempre funciona y si nos sentimos bien o nos sentimos mal es como consecuencia de algo. Escucha a tu interior, analiza sus mensajes y sigue sus indicaciones para tomar las decisiones más adecuadas. (más…)

 

Retrasar la acción es uno de los frenos para el desarrollo

“No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Nuevamente, un sabio refrán nos ofrece un consejo que tiene un impacto notable sobre lo que conseguimos y sobre lo que llegaremos a ser, hacer y tener.

Postergar, retrasar o aplazar las cosas que sabemos que tenemos que hacer es, probablemente, uno de los mayores frenos que tenemos en nuestro desarrollo y en la consecución de nuestros objetivos. (más…)

Como ya sabes, nuestro diálogo interior condiciona en gran medida nuestros comportamientos y nuestros resultados. Los condiciona hasta tal punto que es difícil lograr el éxito si no dominamos primero la forma en que nos hablamos a nosotros mismos. Ya sabes lo que decía el amigo Henry Ford “Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, estás en lo cierto”.  Tú decides.

Hasta aquí, seguramente estamos de acuerdo porque somos personas que nos preocupamos por nuestro crecimiento personal y profesional y, probablemente, ya hemos identificado en nosotros mismos situaciones en las que nos hablamos mal, nos criticamos y en las que, como consecuencia de ello, obtenemos malos resultados. Piensa en situaciones en las que te has dicho a ti mismo “qué malo eres”, “vaya castaña” o “eres un inútil”. Bien sea en algún deporte, en tu trabajo, en tus estudios o en cualquier otro entorno, seguramente te lo habrás dicho alguna vez.

Ahora la clave está en cómo cambiar nuestro dialogo interior. Este es el quid de la cuestión. (más…)