Los resultados que obtenemos en los distintos proyectos que nos planteamos y emprendemos, tanto a nivel personal como profesional, dependen siempre de lo bien o mal que funcione la combinación de los siguientes tres elementos: Saber, Querer, Poder. Esto es lo que yo denomino “la trilogía del éxito”.

Lo que consigues va en función de lo que sabes y dominas tus asuntos, de lo que puedes en base a tus capacidades, habilidades y recursos y de lo que quieres conseguir en cada momento. Es decir, de lo motivado que te encuentras hacia tu objetivo. (más…)

Pablo Neruda. Premio Nobel de Literatura

En la vida muchas veces no tomamos decisiones por miedo a las consecuencias. El cambio nos atemoriza. Romper con nuestro entorno habitual, modificar hábitos y costumbres o, simplemente intentar cosas nuevas es algo que nos da respeto. Muchos de nosotros tenemos unas barreras internas que nos limitan nuestras posibilidades y nos impiden descubrir nuevas oportunidades.

Muchas veces, conscientes de que deberíamos de cambiar no lo hacemos y, como mecanismo de defensa, nuestra mente genera todo tipo de argumentos y justificaciones: “estamos en crisis”, “es que las cosas son muy difíciles”, “es que la gente es de lo que no hay”, “es que tengo mala suerte”.

Detrás de esto se esconde una realidad: “Únicamente tú eres el que provoca tus resultados”. (más…)

Como ya sabes, nuestro diálogo interior condiciona en gran medida nuestros comportamientos y nuestros resultados. Los condiciona hasta tal punto que es difícil lograr el éxito si no dominamos primero la forma en que nos hablamos a nosotros mismos. Ya sabes lo que decía el amigo Henry Ford “Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, estás en lo cierto”.  Tú decides.

Hasta aquí, seguramente estamos de acuerdo porque somos personas que nos preocupamos por nuestro crecimiento personal y profesional y, probablemente, ya hemos identificado en nosotros mismos situaciones en las que nos hablamos mal, nos criticamos y en las que, como consecuencia de ello, obtenemos malos resultados. Piensa en situaciones en las que te has dicho a ti mismo “qué malo eres”, “vaya castaña” o “eres un inútil”. Bien sea en algún deporte, en tu trabajo, en tus estudios o en cualquier otro entorno, seguramente te lo habrás dicho alguna vez.

Ahora la clave está en cómo cambiar nuestro dialogo interior. Este es el quid de la cuestión. (más…)

La autoestima comienza en la infancia, con la influencia de tus padres y del resto de personas que conforman tu entorno vital. Familiares, amigos, vecinos, compañeros, profesores o jefes son personas que ejercen una gran influencia sobre la forma en que te percibes tu mismo a lo largo de tu vida.

Tu nivel de autoestima está condicionado por la medida en que eres aceptado y valorado por parte de las personas que para ti son importantes. Tu actitud hacia ti mismo está determinada en gran medida por la actitud que tiene hacia ti la gente que te importa. Cuando percibes que eres valorado positivamente por tu entorno, automáticamente sube tu nivel de autoestima y autoaceptación. (más…)