Desarrollo comercial


La actitud que tenemos ante las situaciones es decisión  nuestra

La actitud que tenemos ante las situaciones es decisión nuestra

Historia basada en hechos reales.

Como cada año por estas fechas, hace unos días me fui de compras navideñas con uno de mis hijos a una de esas tiendas de juguetes por las que, sin duda, pasan Papá Noel y los Reyes Magos a adquirir los juguetes que luego dejan en millones de hogares. Por cierto, estaba totalmente abarrotada y ya no cabía ni un alfiler. El nivel de ruido era tremendo y se palpaba agobio y estrés en el ambiente. Una maravilla.

Nos atendió un “chaval joven” que no superaría los veinte años. Adrián se llamaba. Le pedimos información sobre modelos de coches teledirigidos de esos que van con gasolina y con los que pasas más tiempo “en boxes” que andando. Desde el principio, la atención de Adrián fue exquisita: un saludo afectuoso, mirada directa a los ojos, sonrisa dibujada en la cara y, lo que más me llamó la atención, entusiasmo y vocación de servicio.

No le preguntábamos y él nos informaba. Nos hizo demostraciones de funcionamiento. Nos contaba “lo que no viene en las instrucciones”. Incluso, una vez que nos había dado un extenso curso de mecánica, ameno y desinteresado, nos preguntó si necesitábamos todavía alguna información adicional. Y esto con la misma sonrisa y el mismo entusiasmo durante toda la conversación.

Por supuesto, cuando ya decidimos comprar el coche, nos ofreció su ayuda si teníamos algún problema al utilizarlo. “Yo estoy aquí para que ustedes disfruten del coche”, fueron sus palabras. (más…)

Sequoia

A quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija

El otro día hablaba con un amigo, un consultor de empresas con bastantes años de experiencia y cierto nivel de éxito profesional. Me decía: “No sé qué pasa ahora pero lo que antes me funcionaba para conseguir clientes ahora no me funciona. Mis contratos han caído radicalmente. Con la crisis he perdido algunos de mis mejores clientes y no soy capaz de conseguir nuevas cuentas”.

Posiblemente tú también tendrás algún amigo al que le pasa lo mismo. Incluso puede que tú mism@ te encuentres en una situación similar. En la actualidad, muchos negocios atraviesan por un momento en el que conseguir clientes es más difícil que encontrar el arca perdida de Indiana Jones. (más…)

Cada día, son muchas las personas que se plantean conseguir determinados objetivos, realizar distintas tareas, cumplir con promesas y agendas variadas y, en definitiva, afrontar sus propios desafíos. Sin embargo, cada día son también muchas las personas que no cumplen con sus propósitos, no hacen lo que dicen que van a hacer y, en consecuencia, no avanzan tanto como quisieran. ¿Te suena?.

En realidad, son varios los motivos fundamentales que, en mi opinión, provocan esta situación:

  • Muchas personas no tienen el objetivo claramente definido, no saben lo que quieren conseguir realmente. Como no saben adónde van, jamás podrán llegar a su destino.
  • Por otra parte, conseguir muchas de las cosas que la gente se plantea cuesta esfuerzo. Es más, son precisamente las cosas más importantes las que más esfuerzo cuestan. Obligan a salir de la zona de confort y eso provoca resistencias y que se deje todo “para otro día”. Es decir, no se asume el suficiente compromiso con el objetivo.
  • Las personas que no consiguen resultados se caracterizan, en muchos casos, por decir que van a hacer determinadas cosas, que van a actuar y después no hacen lo que dicen. Son poco consecuentes y palabras y acciones se encuentran muy alejadas.
  • Los hábitos incorrectos o la falta de ellos provocan funcionamientos “a impulsos” que no garantizan un avance adecuado hacia las metas. La constancia es una de las claves del éxito y no está presente en un gran número de personas.

Y, ¿por qué pasa esto?. ¿Es que no son realmente motivadores los objetivos que, a veces, nos planteamos?. Pudiera ser. Pero también puede ser que necesitemos ayuda. No pasa nada por necesitar ayuda. Esta nos impulsará a crecer. Es posible que únicamente necesitemos un seguimiento de nuestros avances que nos “obligue” a tener que responder ante alguien de nuestras acciones. Los seres humanos somos así. (más…)

En el post anterior sobre gestión del tiempo hablábamos de dos elementos claves en la gestión eficaz del tiempo: la priorización y la no postergación. Distinguir entre lo importante y lo urgente y desarrollar el hábito de ¡actuar ya! son dos de las cuestiones que mayores beneficios pueden reportarnos en nuestros negocios. Lo aprendido hasta ahora nos sirve para decidir qué hacer y cuando hacerlo. Y es un tema básico puesto que, cada día, entra “en nuestra bandeja e entrada” un número considerable de cosas que hacer.

Sin embargo, priorizar es solo uno de los pilares de la gestión del tiempo. Ser eficaces en el aprovechamiento de nuestro tiempo implica el dominio de otra serie de elementos. Es precisamente este el objeto el presente post. (más…)

Si echamos un vistazo a nuestro día a día, probablemente nos demos cuenta de que nos sentimos desbordados de cosas que hacer y no conseguimos el tiempo necesario para poder despachar tantos asuntos. Muchas veces, en mis seminarios he planteado este tema con los asistentes. Directivos, vendedores, administrativos, todos ellos coinciden siempre en que es muy frecuente no ser capaces de hacer todo lo que hay que hacer. Algunas de estas personas me ha dicho “es que no tengo tiempo”. ¿Te suena?.

Pues bien, mi respuesta a esta afirmación ha sido siempre la misma: “tú tienes el mismo tiempo que el resto del mundo. Tus días son de 24 horas como todos. La verdadera cuestión es cómo organizas tu tiempo”. Es en este punto en el que radican las diferencias entre las personas que consiguen resultados excelentes y las que consiguen resultados medios en su desempeño.

En el presente artículo y en otra entrega posterior, abordaremos las principales cuestiones que intervienen en una adecuada gestión del tiempo. Esta es la clave del desempeño y, por tanto de los resultados.

En esta primera entrega, hablaremos de dos conceptos iniciales y básicos en nuestro sistema de gestión del tiempo: la priorización de tareas y la no postergación (el cumplimiento de los plazos). En la siguiente entrega hablaremos de los principales ladrones del tiempo y de los imprevistos y ofreceremos fórmulas para gestionar con eficacia estas situaciones. (más…)

Si hay algo que he aprendido durante mis años de empresario es que la adaptación al entorno es una de las habilidades que más se deben potenciar para conseguir el éxito. Ser capaz de salir de la zona de confort, ser capaz de bajar cuando estás arriba, de subir cuando estás abajo o, simplemente de hacer cosas diferentes cuando lo que haces no te da el fruto, es uno de los factores más diferenciadores entre unas personas y otras.

Esta semana he vuelto a adaptarme. He cambiado “notoriamente” la orientación de mi negocio y he reconfigurado Desafío Coaching. De una marca de coaching generalista he pasado a especialista en el ámbito de los emprendedores, los empresarios y las ventas. Al fin y al cabo es en ese entorno en el que me llevo defendiendo desde hace veinte años. He cambiado el logotipo y la imagen corporativa. A veces, cambiar la decoración te ayuda a situarte en un lugar y escenario diferente. Y, por supuesto, he cambiado mi enfoque, mis creencias y mi mentalidad.

He preparado todo para atravesar el mar de incertidumbre económica en el que nos encontramos. Lo bueno es que ya no soy nuevo. No es la primera vez que zarpamos hacia un mundo desconocido o, al menos, diferente al que estamos habituados. En anteriores ocasiones hemos perdido jarcias, velamen y algún que otro marinero. Pero lo cierto es que, hasta ahora, no hemos naufragado. En esta ocasión, buscaremos de nuevo vientos favorables que nos aproen a nuestro destino.

Espero que os guste la nueva imagen y la nueva orientación de Desafío Coaching y os invito a visitar la página web en www.desafiocoaching.com.

Un abrazo a tod@s.

José Ramón Luna Cerdán

Coach, consultor y formador

Hablando de planificación y organización hay una serie de premisas que necesariamente tendremos que tener en cuenta si queremos conseguir los resultados deseados y llevar a buen puerto nuestros proyectos. Son muchas las ocasiones en las que nos planteamos “hay que hacer esto o lo otro” y lo cierto es que luego, por alguna u otra razón no lo hacemos en tiempo y forma.

¿Por que esto es así?. Yo tengo el convencimiento de que no encontramos la motivación suficiente que nos impulse a acometer nuestros planes. Sabemos que tendríamos que hacerlo pero no asociamos suficiente placer al hecho de conseguirlo o suficiente dolor al hecho de no ponerlo en marcha. La motivación es el 80% del éxito. Es una condición necesaria aunque no suficiente. (más…)

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