febrero 2009


Alguien dijo una vez: “La primera regla del éxito es la concentración. Concentrar todas las energías en un objetivo y dirigirse directamente hacia él sin mirar ni a izquierda ni a derecha, garantiza una mayor eficacia y efectividad”.

Cuanto más tiempo dediques a planificar y priorizar antes de empezar a hacer tus tareas, más cosas importantes lograrás hacer y más rápido conseguirás hacerlas una vez que hayas comenzado. Cuanto más importante sea la tarea que te propones hacer, más motivado te sentirás para vencer la pereza y ponerte en marcha. (más…)
Anuncios
Hasta ahora, tú has llegado donde estás por lo que has aprendido hasta este momento. Cualquier progreso que te plantees conseguir de aquí en adelante implicará necesariamente que tendrás que aprender y practicar algo nuevo. (más…)
Organiza tu vida en torno a tu familia, tu carrera y tus objetivos personales
¿Te has parado a pensar cómo es el uso que haces de tu tiempo?. ¿Has analizado el tiempo que dedicas las diferentes parcelas de tu vida?. Para conseguir nuestros objetivos, necesitamos ser dueños de nuestro tiempo en vez de ser esclavos de las presiones constantes de tiempo, como somos en muchas ocasiones.

 
Necesitamos establecer objetivos en las tres grandes áreas de nuestra vida.
En primer lugar, necesitamos definir objetivos familiares y personales. Estos constituyen las verdaderas razones por las que nos levantamos por las mañanas, por las que trabajamos duramente y por las que nos preocupamos por desarrollarnos y formarnos cada vez más. Son las cosas para las que tratamos de conseguir dinero y por las que, en ocasiones, nos sentimos frustrados al no “disponer de tiempo”.

 
Lo que será nuestra vida dependerá en gran medida de lo que consigamos ser nosotros mismos. Quizás, uno de los principios más importantes del éxito es que tú puedes llegar a ser lo que realmente quieres ser y conseguir exactamente lo que quieres conseguir. Pero para hacerlo, tienes que trabajar en ti mismo y no parar nunca.

 

Estas categorías de objetivos (personales, familiares y profesionales) son realmente importantes. Asigna bien tu tiempo a cada faceta para conseguir equilibrio y resultados.

Ejercicios para la acción
Aquí hay tres cosas que puedes hacer inmediatamente para mejorar tu asignación del tiempo:

Primero, desarrolla el hábito de pensar y analizar periódicamente que es realmente importante para ti y evalúa cuánto tiempo dedicas a estas cuestiones. Cuanto más te paras a pensar, mejores decisiones tomas. Si no te convence el reparto de tiempo, cámbialo.

Segundo, decide claramente tus objetivos personales y familiares. Escríbelos. Discútelos con otras personas. Plantéate para qué hacer realmente lo que haces. Asegúrate de que todo lo que hagas te acerca a tus objetivos y que dedicas tiempo suficiente a estas cosas.

Tercero, dedica un tiempo a pensar en tus objetivos profesionales y los pasos que tendrás que dar para conseguirlos. Ponte en marcha hoy y avanza en esa línea. Comprueba que los objetivos profesionales son compatibles con los familiares y profesionales.

Decide tus objetivos
¿Cuáles son tus objetivos personales y familiares, tanto tangibles como intangibles?. Un objetivo familiar tangible podría ser una casa más grande, un coche mejor, una televisión de plasma, un viaje o cualquier otra cosa que cueste dinero. Un objetivo intangible podría ser conseguir mejores relaciones con tus hijos o tu pareja, pasar más tiempo con tu familia para pasear o leer libros. Conseguir estos objetivos personales y familiares constituye el verdadero propósito de la gestión del tiempo.

Cómo conseguir tus objetivos
La segunda área de objetivos son los profesionales. Estos son realmente el “cómo” vamos a conseguir nuestros objetivos personales y familiares. ¿Cómo vamos a conseguir el nivel de ingresos que nos permitirá conseguir nuestros objetivos familiares?. ¿Cómo vamos a desarrollar las habilidades y capacidades que nos permitirán ir desarrollándonos como personas?. Los objetivos profesionales son absolutamente fundamentales, especialmente cuando somos capaces de conciliarlos con los objetivos personales y familiares.

Objetivos de desarrollo personal
El tercer tipo de objetivos son los objetivos de desarrollo personal. Un principio universal de equilibrio dice que “Conseguirás resultados fuera en proporción a los resultados que vayas consiguiendo en tu interior”. Nuestra vida exterior es un reflejo de nuestro mundo interior. ¿qué resultados consigues un día de trabajo cuando tienes problemas internos, cuando estás preocupado?. ¿Son peores o mejores que cuándo mejoras tu estado interno?. Si quieres conseguir grandes resultados en tus ámbitos familiar y profesional, tienes que esforzarte en tu desarrollo personal.

Nuestro recurso más preciado
El tiempo es nuestro recurso más preciado. Es la cosa más valiosa que tenemos y además es irreemplazable y, aunque queramos, no lo podemos ahorrar. Únicamente podemos “reasignarlo”, traspasando algo de tiempo de acciones de poco valor a actuaciones de alto valor. Todo el trabajo que realizamos requiere tiempo. El tiempo es además absolutamente indispensable para disfrutar de las relaciones que son importantes en nuestra vida. Ya el simple hecho de tomarte un momento para pensar en tu tiempo antes de gastarlo está mejorando la gestión que haces de este recurso.

El punto de partida
Para gestionar bien nuestro tiempo, primero tenemos que gestionar bien nuestro interior. Comienza pensando que es realmente importante para ti en tu vida. Solo estarás gestionando bien el tiempo si lo distribuyes en torno a las cosas que realmente te importan y quieres conseguir.