Todo el mundo quiere tener una buena salud física. De la misma manera, las personas deseamos también una mente saludable. El mayor impulsor del nivel de equilibrio de nuestra mente es el optimismo con el que percibimos nuestra realidad.Actualmente, por ejemplo, estamos inmersos en una Crisis. Todos los medios de comunicación hablan de ella. Seguramente, conocerás personas que perciban estos momentos como una verdadera “losa” que, irremediablemente les aplastará. Pero también conocerás personas que han decidido que la crisis no es más que un paso más que deben dar en su desarrollo. A los primeros les llamamos “pesimistas” y a los últimos “optimistas”. ¿Tú cómo te consideras?.

Básicamente, hay tres diferencias básicas en las reacciones de los pesimistas y de los optimistas ante las circunstancias adversas. La primera es que los optimistas ven los obstáculos como temporales. “No hay mal que cien años dure”. Las situaciones negativas pasarán y vendrán tiempos mejores. El pesimista, por el contrario, ve los problemas como permanentes en el tiempo, como algo que es parte de la vida o del destino.

La segunda diferencia entre optimistas y pesimistas es que los primeros ven las dificultades de manera “específica”. “No todo es malo. Esto es malo”. Esto quiere decir que cuando algo va mal para el optimista, éste lo ve como un hecho aislado y que requiere un plan concreto de actuación para solventarlo. Que algo vaya mal no quiere decir que el resto de aspectos de su vida vayan mal.

La tercera diferencia básica es que los optimistas se saben aislar del problema. No lo interiorizan. Los problemas son externos y no hacen de ellos un tema personal. Los tratan de manera objetiva y no subjetiva. Si hay crisis, nos es que alguien la haya creado para fastidiarme, sino que se debe a una serie de factores de entorno sobre los que habrá que establecer actuaciones. Así es como piensa un optimista.

Mira a largo plazo y considera los momentos adversos siendo optimista: “los malos momentos son temporales, específicos y objetivos”. No seas parte del problema sino de la solución. De esta manera conseguirás un mejor rendimiento en lo que haces y podrás superar obstáculos que hasta ahora te parecían infranqueables.

“El Éxito es conseguir los objetivos. La Felicidad es disfrutar de lo que ya has conseguido”. Anthony Robbins


 

 

 

 

 

Anuncios